Nuevos riesgos y redes sociales: el concepto de accidente de trabajo

Nuevos riesgos y redes sociales: el concepto de accidente de trabajo

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El accidente de trabajo definido en el art. 156 LGSS como toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena, exige la concurrencia de tres elementos, lesión, trabajo por cuenta ajena y relación entre lesión y trabajo. Tienen cabida aquí, también, las enfermedades de trabajo, esto es, las enfermedades comunes que contraiga el trabajador, siempre que se acredite dicha relación causa-efecto o las padecidas con anterioridad y que se agraven como consecuencia del accidente de trabajo, así como los accidentes por imprudencias profesionales, ocasionados por el ejercicio de un trabajo o profesión y de la confianza que inspiran al accidentado (art. 156.5. a] LGSS). No serán, sin embargo, accidentes de trabajo, los ocasionados por imprudencia temeraria del trabajador (por ejemplo, cuando este actúa sin seguir las instrucciones dadas), dolo (el accidente se ha provocado de forma consciente y maliciosa) o fuerza mayor extraña al trabajo (art. 156.4. a] y b] LGSS).

La construcción jurisprudencial del concepto accidente de trabajo gravita en torno a la ocasionalidad, lo que proporciona a aquel una gran fuerza expansiva siendo clave aquí la teoría de la ocasionalidad relevante (el trabajo es la condición sin la cual no se habría producido el evento). De ahí que no se considere accidente de trabajo, por ejemplo, el sufrido por un trabajador en la ducha cuando se encontraba de viaje de empresa. Entendería el TS en Sentencia de 18 de abril de 2023 que no puede considerarse que durante todo el desarrollo de la misión el trabajador se encuentra en el tiempo y el lugar de trabajo, siempre que no exista aquella ocasionalidad relevante. Sin embargo, sí se considera accidente de trabajo in itinere aquel sufrido por el trabajador al caerse por las escaleras de su vivienda porque había iniciado su recorrido al trabajo (STSJ de Murcia de 5 de julio de 2022). Se cumplirían los requisitos de aquel: el accidente de trabajo ocurre en el camino de ida/vuelta al trabajo, no se producen interrupciones entre el trabajo y el accidente y se emplea el itinerario habitual, mediante la utilización de los medios y recorridos usuales.

La incorporación de las nuevas tecnologías en el trabajo y las nuevas formas de trabajar se proyectan también sobre el concepto de accidente de trabajo. Así, la SJS Cáceres de 26 de octubre de 2022 (comentada en una interesante entrada de la Prof. García Salas) calificaría como accidente de trabajo la caída de una persona trabajadora en su casa mientras teletrabaja porque aquella se había producido en el marco de su prestación de servicios.

Aquí, estaríamos ante un daño típico (caída) en un nuevo contexto (teletrabajo) pero la sociedad tecnológica está también dando entrada a nuevos riesgos ante nuevas herramientas y en nuevos contextos. Las redes sociales incorporan novedades en este sentido. Recientemente, la SJS nº 28 Barcelona 12 de enero de 2024 ha reconocido que el estrés laboral es el desencadenante único, exclusivo e indubitado de los trastornos sufridos por un trabajador cuya prestación de servicios consistía en el visionado de vídeos violentos. Así, el riesgo sería la afectación a la salud mental del trabajador por la visualización continua de contenidos con violencia como control previo a su subida a redes sociales, evitando así su publicación. El material habría ser visto, evaluado, censurado y, en su caso, remitido a la policía.

El trabajador prestaba servicios para la empresa CCC Barcelona Digital Services, subcontrata de Meta (propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp) y, como moderador de contenidos de Facebook, tenía que ver atrocidades de todo tipo (actos de terrorismo, suicidios, agresiones sexuales, automutilaciones, decapitaciones, torturas) y cada escena tenía que visualizarla varias veces y de manera completa, para asegurarse de que la política aplicada a ese contenido gráfico era la adecuada. La eliminación de un vídeo exigía fundamentar bien la decisión y habría que calificarlo con lo peor que ocurriera, según una escala. Si el vídeo empezaba con algún tipo de violencia había que esperar por si salía algo más grave (asesinato, desmenbramiento, agresión sexual) para calificarlo como lo más grave y si la violencia más grave salía al principio, se podía eliminar. El hecho de tener que esperar (y no, por ejemplo, si salía algo violento al segundo 10, eliminar el vídeo) sembró la duda en los trabajadores de la empresa de si, por esta vía, no estaban entrenando un sistema de Inteligencia Artificial. El visionado continuo de videos violentos (con pausas de solo 5 minutos cada hora y 20 minutos para comer) provocó en el trabajador trastornos psiquiátricos graves y ataques de pánico. Cuando los sufrió en la propia oficina, sus superiores lo remitieron al fun floor (piso de la diversión), una sala de juegos situada en una de las plantas de la torre Glóries de Barcelona (donde están las oficinas de moderación de contenidos de Meta) o le daban permiso para acudir al psychology floor. Allí, después de 30 minutos hablando con la psicóloga de la empresa, ella le trasladaría que su trabajo era muy importante para la sociedad, que eran todos unos héroes, que él debería ser más fuerte…y que la sesión se había agotado.

La empresa CCC Barcelona Digital Services iniciaría sus actividades en 2018 y la Inspección de Trabajo pondría en marcha una investigación en 2021 que culminaba un año más tarde con la imposición de una multa de más de 40.000 € por deficiencias en la evaluación y prevención de riesgos psicosociales en los puestos de trabajo. Se daba la circunstancia, además, de que la empresa fue adquirida en 2020 por la canadiense Telus Internacional Group, que aseguraba que todas las acusaciones aparecidas en distintos medios eran falsas y que tenían medidas de seguridad suficientes.

El trabajador empezaría trabajar en la empresa en 2018 y estuvo expuesto -como reconoce la sentencia- a << una situación de gran impacto emocional y psicológico en el trabajo>> que derivó en IT el 10 de mayo de 2019 por accidente de trabajo, como causa única, exclusiva e indubitada. Para el tribunal juzgador -desestimando la demanda de la empresa y en línea con la interpretación de la INSS- los moderadores de contenido están expuestos a violencia, crimen, abuso y contenido ilegal cuando trabajan, como fuente de estrés que puede causar daños psicológicos y trastorno de estrés postraumático. No constaban ni se identificaron otros factores causales que hubieran podido determinar la baja médica, siendo el estrés laboral sufrido el único factor causal determinante de aquella. La calificación correcta de la contingencia es, por tanto, accidente de trabajo, más específicamente, enfermedad de trabajo. Esta SJS nº 28 Barcelona 12 de enero de 2024 es la primera que reconoce que la enfermedad mental que sufre un moderador de contenidos está causada por su trabajo y será clave en el reconocimiento posterior para otros 25 trabajadores que ya han interpuesto acciones judiciales. Junto a ello, también se han iniciado procesos para determinar la posible responsabilidad penal de la empresa (delito contra la seguridad y salud de los trabajadores -art. 316 CP-). 

4 comentarios en «Nuevos riesgos y redes sociales: el concepto de accidente de trabajo»

  1. El concepto pristino del accidente laboral en mi opinion y con respeto se esta extendiendo mas, y son innumerables los motivos para declarar un siniestro laboral que muchos años atras no trascendian, hoy estan los riesgos psicosociales, de primer orden, trastorno de ansiedad, depresion, burnout, y/o acoso motivado en/por el trabajo, pero no olvidemos los cardiovasculares y cerebrovasculares, como el ictus, cada vez mayor, ni tampoco el cancer laboral, que va en aumento. Hay alguien con autoridad cientifica que los evalua en un 5% de los siniestros laborales en todos los paises de la UE. No lo olvidemos. Gracias.

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