Despido colectivo y trabajador en excedencia voluntaria: ¿indemnizar o no indemnizar? Esa es la cuestión

Despido colectivo y trabajador en excedencia voluntaria: ¿indemnizar o no indemnizar? Esa es la cuestión

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En un tiempo en el que la suficiencia de la indemnización legal por despido improcedente está en el centro del debate jurídico, puede parecer inoportuno preguntarse cuál es el coste de la pérdida de la expectativa de reingreso para un trabajador en excedencia voluntaria. Pero algunos pronunciamientos judiciales recientes invitan a ello.

Es curioso que una institución como la excedencia voluntaria, a la que apenas dedica un par de apartados el Estatuto de los Trabajadores, genere en la práctica tan numerosos y variados problemas. Probablemente la falta de claridad legal sobre su régimen jurídico y las dificultades para identificar la excedencia voluntaria con un supuesto típico de suspensión del contrato de trabajo es la causa de buena parte de esos problemas. La extensión y el alcance del derecho preferente al reingreso y la identificación de cuándo una vacante es “adecuada” para satisfacer ese derecho suscita numerosos conflictos que, además, pueden determinar la existencia de un despido si la empresa impide injustificadamente la reincorporación del trabajador excedente.

Junto a ello, también se planten problemas en relación con la extinción del contrato de los trabajadores durante la situación de excedencia. En particular, se ha suscitado la duda de: 1º) si tales trabajadores pueden resultar afectados por un despido colectivo y, en ese caso, 2º) si deben o no incluirse expresamente entre los afectados por el despido y, en fin, 3º) si tienen o no derecho a percibir la indemnización prevista legalmente o la que se pacte durante el periodo de consultas.

El Tribunal Supremo respondió hace tiempo a estas dudas aclarando que el excedente voluntario puede ser incluido en un despido colectivo y que, en tal caso, no tiene derecho a la indemnización. En su Sentencia de 25 de octubre de 2000 (ECLI:ES:TS:2000:7701), el Tribunal recordó que la finalidad de la indemnización por despido “es la compensación al trabajador por el daño derivado de la pérdida de su puesto de trabajo y de los medios de vida que su desempeño proporciona al trabajador. Ese daño se produce cuando el trabajador está prestando servicios de manera efectiva, o cuando conserva el derecho a la reserva de puesto tras un paréntesis suspensivo, pero no existe o por lo menos no es comparable al anterior, cuando el derecho del trabajador es solo un derecho de reingreso expectante, en el que la ocupación del puesto de trabajo está condicionada a la existencia de vacantes”. Doctrina que se ha mantenido en posteriores pronunciamientos del Tribunal Supremo (STS 26 de octubre de 2006, ECLI:ES:TS:2006:7212, y 29-11-2006, y STS 19-1-2007, – ECLI:ES:TS:2007:883) y que ha sido acogida por la doctrina de suplicación.

También nos ha dicho el Tribunal Supremo que la circunstancia de no seguir los trámites del art. 51 o del 52 ET para despedir al trabajador en situación de excedencia voluntaria no tiene ningún impacto sobre una posible improcedencia o nulidad del despido. Dicho en otras palabras, es intrascendente para estos trabajadores que se les incluya o no en la lista de afectados por el despido, puesto que ninguna consecuencia indemnizatoria va a seguirse para los mismos (STS 19 de diciembre de 2018).

Ahora bien, la cuestión que de inmediato se plantea es si esta misma solución es aplicable cuando el despido colectivo no afecta a la totalidad de la plantilla o cuando se trata de amortizar el puesto de trabajo que ocupaba el excedente.

Estas situaciones, y su especialidad frente a los casos de cese total de la plantilla, ya se apuntaban en uno de los votos particulares que acompañaron a aquella STS de 25 de octubre de 2000. Se decía allí que, sin poner en cuestión la solución mayoritaria cuando se tratase de cierre total de la empresa, sin embargo, en los casos de extinción parcial de las relaciones laborales y mientras subsistan en la empresa empleos de igual o similar categoría que las de la persona trabajadora excedente, la inclusión de esta en el despido colectivo “supone privarle de la expectativa de derecho que él tenía reconocida por el art. 46.2 ET sin que se haya cumplido una de las dos condiciones de las que dependía su derecho a la readmisión, cuál era la inexistencia de plazas de igual o similar categoría. En tales supuestos consideramos que se está privando al trabajador interesado de la expectativa de vuelta a su trabajo que tenía legalmente reconocida, sin causa que lo justifique (aunque la haya para amortizar concretos puestos de trabajo), lo que justificaría su derecho a indemnización”.

Esta solución que el Voto Particular anticipaba es la que ha acogido en alguna ocasión la doctrina de suplicación para reconocer el derecho a la indemnización por despido al trabajador en excedencia voluntaria cuando se le incluye en un despido colectivo parcial, esto es, que no afecta a la totalidad de trabajadores de la empresa. Recientemente, la STSJ Galicia de 20 de junio de 2023 (ECLI:ES:TSJGAL:2023:4651), en un supuesto en el que se incluyó a los trabajadores en excedencia voluntaria en el despido colectivo, sin abonarles la indemnización que sí se reconoció al resto de trabajadores en activo, considera que, dado que el cierre solo afectó a uno de los centros de trabajo y que la empresa continua teniendo actividad, la expectativa de reingreso del trabajador excedente sigue viva. De ahí que su inclusión en el despido colectivo suponga la frustración de su expectativa de reingreso y, por tanto, se reconozca su derecho a percibir la indemnización por despido en las mismas condiciones que el resto de trabajadores.

Se trata de un pronunciamiento judicial, y de una solución, razonada y razonable. Pero que, a la vez, casa mal con aquella afirmación del Tribunal Supremo según la cual el daño por la pérdida del puesto de trabajo no existe o, al menos, no es comparable con la pérdida de una mera expectativa de reingreso. Parece evidente que no son comparables los casos de cierre total de la empresa con aquellos en que el despido afecta solo parcialmente a la actividad empresarial. En el primer caso, el excedente voluntario pierde cualquier oportunidad futura de reincorporarse a una empresa que ya no existe. En el segundo, sin embargo, en tanto subsista la empresa se mantiene viva la posibilidad de que haya una vacante de igual o similar categoría a la suya y, por tanto, pueda hacer efectiva su expectativa. Aun así, sorprende que en el primer caso la expectativa de reincorporación tiene un valor igual a cero y en el segundo, sin embargo, el valor de la pérdida de la expectativa de reingreso tiene el mismo precio, o el mismo valor si se prefiere, que la pérdida del puesto de trabajo.

Otra cuestión, pues, pendiente de clarificar en el proceloso e incierto mundo de los excedentes voluntarios. Y un aspecto más que añade incertidumbre a su régimen jurídico.

4 comentarios en «Despido colectivo y trabajador en excedencia voluntaria: ¿indemnizar o no indemnizar? Esa es la cuestión»

  1. Querida Ana, sin permiso de cualquier indómito comentarista posterior, quiero felicitarte por la hondura y sagacidad de tu trabajo sobre la compleja situación de los excedentes voluntarios. Gracias y enhorabuena. Un abrazo
    José Luís Gilolmo

    Responder
  2. Mi querida colega y amiga:
    Qué prodigiosa sintonía!!!
    Justamente ayer, aunque no hemos llegado a ese tema, se planteó algo similar en clase.
    Y yo les di mi opinión –que aprendía de la tesis de mi compañera Ana Rosa Argüelles–, sobre que la situación de excedencia voluntaria se encuentra más próxima a una extinción del contrato que a la de una suspensión. Y que, por tanto, no consideraba que habría que incluir a los EV en un despido colectivo. Pero me apunto tu comentario y esa sentencia del TSJ de Galicia para una clase práctica.
    Urgando en mis dispositivas, repesco dos cosas concretas.
    1ª Si el excedente está trabajando en otra empresa en la que es despedido improcedentemente, pasará a situación de desempleo [STS de 29-12-2004 (Rc.5582/03)]
    2ª Si el vínculo deja alguna huella, ¿se mantiene el deber de buena fe?
    Qué maravilloso tema para investigar y seguir debatiendo!!!!
    Un gran abrazo!!!!

    Responder
    • Gracias Carolina¡Desde luego, la excedencia es un mundo de conflictos y contradicciones, con una naturaleza tan escurridiza que cuesta dar una respuesta coherente a todos los problemas que suscita. Seguiremos conversando…

      Responder

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