Exoneraciones de cuotas y ERTEs COVID-19 tras el RDL 30/2020, de 29 de septiembre: ¿A quién elegir? Un complejo dilema

Exoneraciones de cuotas y ERTEs COVID-19 tras el RDL 30/2020, de 29 de septiembre: ¿A quién elegir? Un complejo dilema

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 Esta entrada ha sido elaborada por Ana de la Puebla y Jesús R. Mercader

El pasado 29 de septiembre, casi al límite de lo posible, se alcanzaba un acuerdo entre el Gobierno, la patronal y los sindicatos para prorrogar los ERTEs por causas COVID-19, ERTEs cuya finalización iba a producirse el 30 de septiembre de 2020. Se conseguía así el III Acuerdo para la Defensa del Empleo, lo cual -a pesar del suspense hasta casi el último minuto- no puede sino celebrarse -por la absoluta necesidad de ofrecer respuesta a los miles de trabajadores y empresas cuya situación pendía de una decisión sobre los ERTEs- y agradecerse -una solución pacífica y consensuada en estos tiempos de desencuentros y querellas permanentes debería servir de ejemplo a seguir-.

Fruto de este III Acuerdo es el RDL 30/2020, de 29 de septiembre, de medidas sociales en defensa del empleo, que contiene las reglas y condiciones a que quedan sometidos los ERTEs por causas vinculadas con el COVID-19 a partir del 30 de septiembre -fecha de su publicación en el BOE y de su entrada en vigor-. La norma incorpora muchas otras previsiones vinculadas con los efectos y consecuencias de la pandemia sobre el mercado de trabajo, pero aquí nos ocuparemos exclusivamente de las novedades relacionadas con los ERTEs y, en particular, del régimen de las exoneraciones en las cuotas a la Seguridad Social. No parece que hayamos aprendido de errores pasados dado que el texto normativo constituye un verdadero potro de tortura para cualquier intérprete, incluso para aquellos que, a duras penas, hemos seguido el ir y venir normativo de los últimos meses.

Nuestro objetivo es intentar determinar qué expedientes temporales de regulación de empleo cuentan con exoneraciones y cuáles, por el contrario, aun estando justificados en causas COVID-19, no cuentan con esta ventaja. Unas razones que la Exposición de Motivos del RDL 30/2020 no solo no nos ayuda a comprender sino que, incluso y en algunos puntos, nos añade confusión. Ejemplo de ello es el concepto de empresa integrante de la cadena de valor o dependiente indirectamente de empresas sensiblemente afectadas por el COVID-19 (concepto de enorme importancia, como veremos, en el diseño de la DA 1ª). En relación con este concepto se observa una notable contradicción entre el Preámbulo de la norma (“Este concepto de empresa resulta de aquellas que, desde el principio de la crisis sanitaria hasta la fecha, no han llegado a recuperar a las personas trabajadoras reguladas en porcentajes significativos (menos del 65 por ciento de personas trabajadoras recuperadas de los expedientes de regulación desempleo) y que además pertenecen a sectores específicos (más del 15 por ciento de personas reguladas del total de afiladas al régimen general en un CNAE concreto”) y la exigencia finalmente establecida en la citada DA 1ª (“se haya generado, al menos, en un cincuenta por ciento, en operaciones realizadas de forma directa con las incluidas en alguno de los códigos de la CNAE-09 referidos en el anexo indicado”). Siempre se ha dicho que las prisas no son buenas y en este caso queda en el texto normativo un rastro del que ha sido un largo y complejo proceso negociador.

Pero vayamos a hermenéutica de la norma. Para realizar dicha tarea es preciso atender a los distintos estatutos jurídicos que crea la norma a partir la entrada en vigor del RDL 30/2020 y que sirven no solo para delimitar la tipología de ERTEs COVID-19, sino también para estructurar el régimen de exoneración en las cuotas a la Seguridad Social que se diseña en la norma.

De este modo, se prevé, por una parte, la prórroga automática de los ERTEs por fuerza mayor del art. 22 RDL 8/2020 (en adelante los identificaremos como ERTEs por fuerza mayor COVID-19) y el mantenimiento de los ERTEs por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción (en adelante, causas ETOP) vinculadas al COVID-19 que estuvieran vigentes, unos y otros, a 30 de septiembre (arts. 1.1 y 3.4 RDL 30/2020, respectivamente). Para los ERTEs ETOP se prevé la posibilidad de que empresa y representantes de los trabajadores pacten su prórroga (art. 3.4 RDL 30/2020).

Por otra parte, se contempla la posibilidad de que, a partir del 30 de septiembre, se soliciten nuevos ERTEs por fuerza mayor en los casos en que nuevas restricciones o medidas de contención sanitaria adoptadas por la autoridades españolas o extranjeras impidan el desarrollo de la actividad en alguno de los centros de trabajo –ERTEs por impedimento de actividad (art. 2.1 RDL 30/2020)- o en aquellos casos en que decisiones o medidas adoptadas por las autoridades españolas limiten el desarrollo normalizado de la actividad empresarial –ERTEs por limitaciones de actividad (art. 2.2 RDL 30/2020)-. Igualmente, a partir del 30 de septiembre podrán tramitarse nuevos ERTEs por causas ETOP vinculadas con el COVID-19, incluidos los que proceden o vienen precedidos de un ERTE por fuerza mayor.

Con este esquema se cierra la tipología de ERTEs COVID-19 posibles. Solo deberían añadirse los ERTEs por rebrote (ex DA 1ª.2 RDL 24/2020) a los que se refiere la DT Única RDL 30/2020 que reconoce su vigencia y les asimila a los ERTEs por impedimento al proyectar sobre ellos los límites relacionados con el reparto de dividendos y transparencia fiscal (art. 4.2), así como la nuevamente controvertida y cada vez más compleja cláusula de salvaguarda de empleo (art. 5.2) que olvidó establecer el RDL 24/2020. También se les aplica la exoneración en las cuotas en los mismos términos, (que se analizan más abajo), que los previstos para los ERTEs por fuerza mayor impeditiva de la actividad.

La aparente sencillez de este panorama se complica cuando se analiza desde la perspectiva de las exoneraciones para desentrañar cuáles de estos ERTEs siguen disfrutando de exoneraciones.

1º) Empecemos con los ERTES vigentes a 30 de septiembre de 2020:

Por lo que se refiere a los ERTEs por fuerza mayor vigentes a 30 de septiembre, si bien el art. 1 RDL 30/2020 dispone su prórroga automática hasta el 31 de enero de 2021, ello no significa que todos ellos sigan disfrutando de la exoneración de cuotas a la Seguridad Social. Conforme a la DA 1ª.3.a) sólo se beneficiarán de exoneración de cuotas: 1º) De manera directa, las empresas pertenecientes a sectores con una elevada tasa de cobertura por ERTEs y una reducida tasa de recuperación de actividad cuya actividad se clasifique en alguno de los códigos CNAE recogidos expresamente en el Anexo del RDL 30/2020, y 2º) A través de un proceso de previo reconocimiento por la autoridad laboral, las empresas cuyo negocio dependa, indirectamente y en su mayoría, de las empresas a las que se refiere el apartado anterior, o que formen parte de la cadena de valor de éstas.  En este punto, nos permitimos recomendar a las empresas afectadas que estén particularmente atentas, dada la brevedad del plazo de presentación de la solicitud para dicha declaración: entre los días 5 y 19 de octubre de 2020. El porcentaje de exoneración, en ambos casos, es el establecido en la DA 1ª.4 RDL 30/2020 y va del 85% durante los meses de octubre a enero 2021 en caso de empresas con menos de 50 trabajadores a 29 de febrero de 2020 al 75% si se trata de empresas con 50 o más trabajadores en plantilla a 29 de febrero de 2020. La exoneración alcanza tanto a los trabajadores afectados por el ERTE -y, por tanto, con el contrato suspendido o la jornada reducida entre el 1 de octubre de 2020 y el 31 de enero de 2021-, como a los trabajadores que se reincorporen a la actividad a partir del 1 de octubre de 2020 o que lo hubieran hecho después del 13 de mayo de 2020 -fecha de entrada en vigor del RDL 18/2020) (DA 1ª.4 RDL 30/2020). El resto de empresas con ERTEs por fuerza mayor a 30 de septiembre de 2020 podrán seguir en ERTE hasta el 31 de enero de 2021, pero no disfrutarán de exoneración alguna en las cuotas a la Seguridad Social.

En cuanto a las empresas con ERTEs por causas ETOP derivadas del COVID-19 vigentes a fecha 30 de septiembre, solo disfrutarán de exoneración en las cuotas las que cumplan las siguientes condiciones (DA 1ª.3.c RDL 30/2020): 1ª) que hubieran decidido el ERTE antes del 26 de junio de 2020 (fecha de entrada en vigor del RDL 24/2020, al que se remite la DA 1ª.3.c) RDL 30/2020) o, alternativamente, que hubieran transitado desde un ERTE por fuerza mayor COVID-19 a un ERTE por causas ETOP COVID-19 después del 26 de junio de 2020). Recuérdese que estas empresas que ahora quedan excluidas de exoneraciones también lo estaban en el RDL 24/2020 (art. 4.2), y 2ª) que se trate de empresas cuya actividad se clasifique en alguno de los códigos CNAE-09 previstos en el Anexo del RDL 30/2020. En este caso, la exoneración de cuotas será la que acaba de indicarse para los ERTEs por fuerza mayor. El resto de empresas con ERTEs por causas ETOP a fecha 30 de septiembre no disfrutarán de exoneración en las cuotas durante los meses de octubre a diciembre 2020 ni enero de 2021. Por ejemplo, una empresa que, sin haber tenido un ERTE por fuerza mayor COVID-19, tramitó un ERTE por causas ETOP vinculadas al COVID-19 en julio, agosto o septiembre de 2020, carecerá del derecho a que se le aplique exoneración en las cuotas. Tampoco tendrá tal derecho una empresa en ERTE por causas ETOP desde antes del 30 de septiembre si no realiza una actividad incluida en los códigos CNAE expresamente señalados.

2º) Seguimos ahora con los ERTEs por fuerza mayor solicitados después del 30 de septiembre de 2020:

Se trata de los ERTEs por impedimento o por limitación de actividad (art. 2 RDL 30/2020), cuya duración vendrá condicionada por la de las medidas que impactan sobre la actividad empresarial. En este caso, si se autoriza el ERTE por impedimento de actividad, la empresa disfrutará de una exoneración del 100% o del 90% de la aportación empresarial devengada durante el periodo de cierre, en función de si la empresa tenía menos o más de 50 trabajadores a 29 de febrero de 2020. Si el ERTE es por limitaciones de la actividad, los porcentajes de exoneración serán, en función de si la empresa tenía menos o más de 50 trabajadores el 29 de febrero de 2020, del 100%, 90%, 85% y 80% durante los meses de octubre, noviembre y  diciembre de 2020 y enero de 2021, respectivamente, o del 90%, 80%, 75% y 70%, durante los meses señalados, respectivamente. La exoneración en las cuotas beneficia exclusivamente a los trabajadores con el contrato suspendido o con la jornada reducida. Téngase en cuenta que de estas exoneraciones se beneficiarán las empresas cuyos ERTEs por las causas señaladas hayan sido autorizados, sea cual sea el sector o actividad al que se dediquen. 

En esta entrada pasamos de largo por las muchas y muy complejas cuestiones prácticas que plantean estas nuevas modalidades de ERTE. Enunciemos, no obstante, solo algunas que se suscitan en una mera aproximación. Una primera viene de la mano de los importantes problemas que puede generar a las empresas que, aun sufriendo restricciones, éstas no sean “nuevas”, esto es, se trate de impedimentos o de limitaciones que preexistan al 1 de octubre de 2020. Lo mismo ocurre con situaciones de fuerza mayor COVID-19 de difícil encaje en el art. 2 RDL 30/2020 -tales como el contagio y cuarentena de parte o de toda la plantilla que impida continuar la actividad empresarial-. Tampoco  se termina de entender por qué en el caso de los ERTES impeditivos el detonante son las medidas de contención sanitaria adoptadas por “autoridades españolas o extranjeras” mientras que en los limitativos son solo las “autoridades españolas”.  

3º) Para finalizar, nos referiremos a los ERTEs por causas ETOP vinculadas con el COVID-19 solicitados después del 30 de septiembre de 2020:

El régimen aplicable a estos ERTEs se recoge en la DA 1ª.3 que prevé exoneraciones solo en los dos siguientes supuestos: 1º) cuando se trata de empresas cuya actividad se clasifique en alguno de los códigos CNAE-09 previstos en el Anexo RDL 30/2020 que transitan desde un ERTE por fuerza mayor (DA 1ª.3.b); y 2) cuando se trata de empresas que, habiendo sido calificadas como dependientes o integrantes de la cadena de valor, transiten desde un ERTE por fuerza mayor COVID-19 (DA 1ª 3.d RDL 30/2020). Los porcentajes de exoneración aplicables son, también en este caso, del 85% o del 75% en función del tamaño de la plantilla a 29 de febrero de 2020. El resto de empresas que no se encuentren en algunas de estas situaciones carecerán del derecho a exonerarse de cuotas durante la vigencia de sus ERTEs por causas ETOP vinculadas con el COVID-19. Así, una empresa que no pertenezca a ninguno de estos sectores especialmente afectados por la pandemia podrá negociar un ERTE por causas ETOP a partir del 30 de septiembre por el procedimiento del art. 23 RDL 8/2020 (art. 3.1 RDL 30/2020) pero si busca algún tipo de exoneración lo hará en vano.

Cuando los recursos son escasos, la selección económica opera como variable de primer grado y de ello deriva, incluso en la más terrible de las adversidades, la necesidad de elegir. La cuestión está en si los llamados pero no elegidos serán capaces de sobrevivir en un entorno tan aciago como el que actualmente vivimos.

11 comentarios en «Exoneraciones de cuotas y ERTEs COVID-19 tras el RDL 30/2020, de 29 de septiembre: ¿A quién elegir? Un complejo dilema»

  1. Bueno días.
    En relación a su comentario sobre problemas que se plantean en relación ERTEs por fuerza mayor solicitados después del 30 de septiembre de 2020 indicar:
    • En supuesto de contagio y cuarentena, entiendo que estarán de I.T. y por lo tanto mientras dure esa situación no se pueden incluir en ningún ERTE.
    • En relación al posible olvido de las reducciones, el artículo alude "por los periodos y porcentajes de jornada afectados por la suspensión", por lo que en mi opinión incluye suspensión (100%) y reducción.

    Un saludo.

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  2. Bueno días.
    En relación a su comentario sobre problemas que se plantean en relación ERTEs por fuerza mayor solicitados después del 30 de septiembre de 2020 indicar:
    • En supuesto de contagio y cuarentena, entiendo que estarán de I.T. y por lo tanto mientras dure esa situación no se pueden incluir en ningún ERTE.
    • En relación al posible olvido de las reducciones, el artículo alude "por los periodos y porcentajes de jornada afectados por la suspensión", por lo que en mi opinión incluye suspensión (100%) y reducción.

    Un saludo.

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  3. Muchas gracias por la lectura y por sus comentarios. En relación con el contagio, tiene usted razón respecto de los trabajadores que están enfermos y aquellos que deben guardar cuarentena. Pero es posible que, ante situaciones de este tipo que afecten solo a una parte de la plantilla, la empresa se vea obligada a suspender su actividad afectando a trabajadores que ni están enfermos ni en cuarentena. Es esta situación la que entendemos que no está contemplada. Por lo que se refiere a la reducción, de acuerdo con su indicación.
    Un cordial saludo

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  4. Muchas gracias por la lectura y por sus comentarios. En relación con el contagio, tiene usted razón respecto de los trabajadores que están enfermos y aquellos que deben guardar cuarentena. Pero es posible que, ante situaciones de este tipo que afecten solo a una parte de la plantilla, la empresa se vea obligada a suspender su actividad afectando a trabajadores que ni están enfermos ni en cuarentena. Es esta situación la que entendemos que no está contemplada. Por lo que se refiere a la reducción, de acuerdo con su indicación.
    Un cordial saludo

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  5. Estimado Jesús:
    Agradezco mucho tus palabras. Es para mi una satisfacción haber influido en la vocación de un laboralista de la calidad que acreditan tus comentarios en este Blog.

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  6. Buenos días:Gracias por el blog. Me surge una duda: una empresa que está dentro de los CNAES del Anexo, tiene que realizar algún trámite para la aplicación de las exoneraciones además de la solicitud colectiva al SEPE y las comunicaciones a la Seguridad Social.? Entiendo que la solicitud a la autoridad laboral solo aplica para las empresas dependientes o integradas en la cadena de valor.

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  7. Buenos días:Gracias por el blog. Me surge una duda: una empresa que está dentro de los CNAES del Anexo, tiene que realizar algún trámite para la aplicación de las exoneraciones además de la solicitud colectiva al SEPE y las comunicaciones a la Seguridad Social.? Entiendo que la solicitud a la autoridad laboral solo aplica para las empresas dependientes o integradas en la cadena de valor.

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