La negociación colectiva no es estática: creación y modificación de ámbitos de negociación (a propósito de la SAN de 18 de mayo de 2023)

La negociación colectiva no es estática: creación y modificación de ámbitos de negociación (a propósito de la SAN de 18 de mayo de 2023)

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En el último año, donde la negociación colectiva se ha visto especialmente ralentizada, ante la enorme dificultad de los negociadores de hacer proyecciones a medio y corto plazo, provocado principalmente por la situación de incertidumbre generada por la subida del IPC y la Guerra de Ucrania, se publicaba en el Boletín Oficial del Estado (BOE) un nuevo marco convencional sectorial estatal, el: “I Convenio Colectivo Sectorial Estatal de Marcas de Restauración Moderna”.

El Convenio Colectivo Sectorial Estatal de Marcas de Restauración Moderna, tal y como recoge el BOE de 8 de diciembre de 2022, fue suscrito, con fecha 29 de septiembre de 2022, de una parte, por la organización empresarial Asociación Empresarial de Marcas de Restauración (AEMR), en representación de las empresas del sector, y de otra por las organizaciones sindicales CCOO–Servicios, FeSMC-UGT y FETICO, en representación del colectivo laboral afectado.

Para mayor comprensión del lector, la Asociación Empresarial de Marcas de Restauración, integra dentro su asociación a la denominadas comúnmente como cadenas de restauración moderna, entre las que se encuentran compañías titulares o usuarias de marcas de restauración: Goiko, KFC, McDonald’s, Taco Bell, Burger King, Pans&Company, Rodilla, La Tagliatella, Vips, Ginos, Fosters Hollywood etc…

Pues bien, como todo lo novedoso, genera resistencias, y el Convenio Colectivo Sectorial Estatal de Marcas de Restauración Moderna no ha sido ajeno a las mismas, habiendo sido impugnado el texto convencional por las organizaciones sindicales ELA-STV y CIG; impugnación que ha dado lugar a la sentencia de la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional Nº 60/2023, de 18 de mayo de 2023. (https://www.poderjudicial.es/search/AN/openDocument/fb89401ebd87fb53a0a8778d75e36f0d/20230531)

La cuestión principal planteada a la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional para su resolución versa sobre la validez del nuevo ámbito funcional del Convenio Colectivo Sectorial Estatal de Marcas de Restauración Moderna.

En este sentido, las organizaciones sindicales impugnantes ELA-STV y CIG, a las que se adhirió en el acto del juicio el sindicato LAB, solicitaron la nulidad del convenio colectivo por ilegalidad en base a tres motivos:

  • La falta de objetividad, homogeneidad y razonabilidad de la delimitación del ámbito funcional, entendiendo que el mismo ha sido diseñado bajo un mero concepto mercantil de marca comercial con elevada presencia en el mercado. Así como, por la exclusión del ámbito funcional de los centros de trabajo de las empresas afectadas por el convenio colectivo, ubicados en entornos dedicados exclusivamente al transporte que operen bajo concesiones administrativas.
  • La concurrencia del ámbito funcional definido en el Convenio Colectivo Sectorial Estatal de Marcas de Restauración Moderna con los distintos convenios colectivos provinciales y autonómicos de hostelería, incluido el Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería y el Acuerdo Laboral de Hostelería del País Vasco.
  • La existencia de un ejercicio antisocial del derecho por parte de los negociadores, al entender que el convenio colectivo ha sido suscrito para evitar los efectos de la perdida de la prioridad aplicativa del convenio de empresa tras la reforma operada por el RD-Ley 32/2021 en el artículo 84.2 del ET.

El ámbito funcional del Convenio Colectivo Sectorial Estatal de Marcas de Restauración Moderna es definido por los negociadores, bajo los siguientes parámetros:

  1. El convenio se aplica a empresas o grupos de empresas (según lo dispuesto en el artículo 42.1 del Código de Comercio), de marcas comerciales de cadenas de restauración de gran implantación en el ámbito territorial del convenio colectivo y de gran dimensión de plantilla laboral, entendiéndose por tales, aquéllas que operen en al menos cuatro Comunidades Autónomas y cuenten con al menos mil personas empleadas.
  • Se dediquen a la “actividad de restauración” caracterizada por realizarse con modernos sistemas y técnicas de producción y explotación, y presten servicios de restauración homogéneos de productos singulares de comidas y bebidas, consumidos preferentemente en los propios establecimientos.
  • Cuenten asimismo con idéntica imagen de marca y producto singular.

De lo anterior, se extrae como especialmente novedoso en la fijación de un ámbito funcional la definición que realizan los negociadores de la denominada como “gran implantación en el ámbito territorial del convenio colectivo y de gran dimensión de plantilla laboral”, como unos de los criterios que deben tener las cadenas de restauración moderna para que puedan verse afectadas por el convenio colectivo, entendiéndose por tal denominación, aquéllas que operen en al menos cuatro Comunidades Autónomas y cuenten con al menos mil personas empleadas.

Con respecto al primer motivo de ilegalidad alegado por los demandantes en su demanda, relativo a la falta de objetividad, homogeneidad y razonabilidad del nuevo ámbito funcional, la Sala de lo Social rechaza el mismo bajo la siguiente fundamentación.

Entiende que tal y como alegaron los demandados en el acto del juicio oral, el ámbito funcional definido por los negociadores no puede desvincularse de lo recogido en el V Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería (V ALEH).

El V ALEH, como acuerdo interprofesional (artículo 83.2 del Estatuto de los Trabajadores), recoge en su artículo 4 (ámbito funcional) a: “las empresas que presten actividades de servicio de comida y bebida para su consumo por el cliente en cadenas de restauración moderna”.

Asimismo, el V ALEH introduce en su articulado la regulación de la estructura de la negociación colectiva en el sector, como uno de los núcleos más importantes del contenido del ALEH derivado de su condición de acuerdo marco, reforzando su papel de convenio de estructura del sector, previendo la eventual apertura de nuevos ámbitos subsectoriales estatales, adecuados y articulados al ALEH.

Así, el art. 10 del V ALEH prevé en su apartado 5 que: “las partes establecen la estructura de la negociación colectiva en todo el sector de hostelería en base al presente Acuerdo, los convenios colectivos subsectoriales estatales específicos que, en su caso, se acuerden, y los convenios colectivos sectoriales de ámbito de comunidad autónoma o provincial”.

Es en ese ámbito o sector de actividad, definido en el artículo 4 del V ALEH,  es donde las partes negociadoras deciden implementar en uso de las facultades conferidas por el art. 10 del V ALEH, la regulación de las condiciones laborales, de forma homogénea, a un concreto subsector de dicha actividad, esto es: las ya referidas empresas o grupos de empresas, que presten dicho servicio, y que cuenten con gran implantación territorial y personal, operando bajo una misma imagen de marca y con específicos modelos productivos y de trabajo.

A pesar de que el nombre del Convenio Colectivo pudiera infundir a confusión, la Sala de lo Social de la AN fundamenta, en contra de lo pretendido por los demandantes, que no es el concepto jurídico de marca sobre el que pivota la definición de su ámbito funcional, sino que constituye un elemento adicional que permite, junto con otros aspectos claramente objetivos y concluyentes, como los señalados anteriormente, fijar el ámbito aplicación de la norma colectiva pactada.

Con buen criterio, la Sala de lo Social de la AN entiende que la negociación colectiva no debe ser estática, debiendo responder mejorar de las condiciones laborales de sectores o subsectores de actividad hasta la fecha inexistentes. Y es aquí donde el convenio colectivo impugnado persigue – con la delimitación de su ámbito funcional – dotar de homogeneidad en las condiciones de trabajo a un sector creciente, ajeno a la actividad de la hostelería tradicional, por mucho que se alegue que las citadas actividades coincidan en lo esencial o tengan el mismo CNAE. Sin embargo, no puede obviarse que también difieren en aspectos sustanciales como la conceptuación de los métodos de trabajo, las técnicas de llevanza del negocio, y la oferta de productos novedosos frente a los existentes hasta la fecha, bajo una imagen de marca común e implantación relevante en el sector.

Es importante también, la consideración que la Sala hace sobre la posibilidad de modificar el ámbito funcional previamente promocionado durante el transcurso de la negociación, dotando de validez al ámbito funcional definitivo, en tanto en cuanto: (i) fueron los propios demandantes quienes, por decisión propia, dejaron en manos del resto de negociadores la fijación  de dicho ámbito territorial, al no acudir a las reuniones a las que fueron convocados junto con el resto de representaciones sindicales y (ii) que la definición inicial de dicho ámbito no impide la negociación sobre tal aspecto, ni se instituye como una conclusión sujeta a la imposibilidad de ser modificada, fruto del intercambio de posiciones.

Por último, la Audiencia Nacional entiende que la exclusión del ámbito funcional realizada por los negociadores de los servicios prestados en los centros de trabajo pertenecientes a las empresas o grupos de empresas ubicados en aeropuertos o estaciones de ferrocarril, sujetos a autorizaciones administrativas, es ajustada a derecho. Para ello, la Sala de lo Social razona que los centros de trabajo allí ubicados se incluyen en el ámbito funcional del Convenio Colectivo, salvo que resulte de aplicación el art. 122.2 de la Ley de Contratos de Sector Público, que obliga al adjudicatario a cumplir las condiciones salariales de los trabajadores conforme al convenio colectivo sectorial de aplicación.

Sobre el segundo de los motivos de ilegalidad alegados en demanda, esto es, la concurrencia del ámbito funcional definido en el Convenio Colectivo con los distintos convenios colectivos provinciales y autonómicos de hostelería, incluido el Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería y el Acuerdo Laboral de Hostelería del País Vasco, la sentencia vuelve a rechazar el citado motivo, al entender en primer lugar, que tal y como ha expresado el TS, entre otras en sentencia de 5 de octubre de 2021, rec. 4815/2018, en caso de existencia de concurrencia lo que se produciría sería la ineficacia aplicativa del convenio colectivo que concurre, frente a nulidad de este.

En segundo lugar, reitera que es el propio ALEH el que habilita en su estructura a la creación del subsector de las cadenas de restauración moderna.

Por último, y en base a la prueba aportada por la asociación empresarial, de los 52 convenios colectivos sectoriales existentes, únicamente 13 permanecían en vigor a la fecha de aprobación del Convenio de colectivo sectorial estatal de marcas de restauración moderna, 18 habían perdido ya vigencia y únicamente consta acreditado que se incluyen las “cadenas de restauración moderna” en 3 convenios colectivos provinciales de hostelería, por lo que difícilmente, según señala la sentencia, en base a estos datos, existe prueba acreditada de la posible concurrencia entre la nueva norma convencional y las previamente existentes. Igualmente, los negociadores, bajo una construcción jurídica novedosa, establecieron en su artículo 4 las reglas de concurrencia, permitiendo alterar la norma general de prohibición de concurrencia de normas convencionales, diseñando un escenario acorde con las previsiones del art. 83 ET.

Sobre el tercero de los motivos de ilegalidad alegados en demanda, relativo a la negociación del nuevo convenio colectivo mediante un ejercicio antisocial del derecho, la Audiencia Nacional vuelve a rechazar los planteamientos realizados por los sindicatos impugnantes.

Como señala la sentencia, el fraude de ley, al igual que el abuso del derecho, no se presume y ha de ser acreditado por el que lo invoca. Partiendo de la citada premisa, la sala entiende que los demandantes no han conseguido probar la existencia de un fraude de ley en la negociación del nuevo Convenio Colectivo Sectorial Estatal de Marcas de Restauración Moderna. Adicionalmente, la incorporación en el convenio colectivo de una cláusula de garantía “ad personam” de aquellas condiciones que venían siendo aplicadas con anterioridad a las personas trabajadoras aleja la intención de los negociadores del objetivo fraudulento que se afirma por los demandantes.

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Tal y como indica el título de la presente entrada, la negociación colectiva no es estática, siendo una herramienta al alcance de los interlocutores sociales, dentro de sus propios ámbitos de actuación y bajo el respeto a la legalidad, para adaptar las condiciones laborales de sectores o subsectores de actividad, que, como el caso de las cadenas de restauración moderna, hasta la fecha era inexistente.

1 comentario en «La negociación colectiva no es estática: creación y modificación de ámbitos de negociación (a propósito de la SAN de 18 de mayo de 2023)»

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