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La jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) en torno a la especial relación entre las vacaciones y determinadas formas de suspensión del contrato y, en particular, la incapacidad temporal, ha venido siendo fuente de controversia jurídica, hasta tal punto que en su evolución se observan ciertas matizaciones o modulaciones por parte de Luxemburgo. 
Ya en un inicio, eMerino Gómez  (el caso se refería al permiso por maternidad) dejó claro que los objetivos de las una y otra(s) institución(es) jurídica(s) son diferentes y que, por consiguiente, el derecho a las vacaciones no puede extinguirse por el mero solapamiento con una incapacidad o permiso. Esa más, «si bien el efecto positivo de las vacaciones anuales retribuidas para la seguridad y la salud del trabajador se despliega plenamente cuando se disfrutan en el año previsto, es decir, durante el año en curso, ese tiempo de reposo no pierde interés a este respecto si se disfruta en un período posterior». Lo contrario, pondría en riesgo el derecho a la salud y seguridad de los trabajadores -lo que implica su configuración como un tiempo para el descanso, pero también para el ocio y el esparcimiento- (en el mismo sentido, la cronología que continúa con los casos Schultz-Hoff-Pereda).  
Sin embargo, probablemente los riesgos derivados del incremento de costes que conllevaría la acumulación sin límite de largos períodos de vacaciones, llevaron al Tribunal ha matizar su jurisprudencia en Schulte. Así, el establecimiento de un determinado límite legal o convencional para el disfrute de las vacaciones «puede calificarse [de] razonablemente como un período más allá del cual las vacaciones anuales retribuidas carecen de su efecto positivo para el trabajador en su calidad de tiempo de descanso».
Esta línea jurisprudencia no se vio alterada por el caso King, a pesar de lo que dijo algún titular en prensa, pues lo que expresamente se resolvió era si el artículo 7 de la Directiva 2003/88 es contrario a disposiciones o prácticas nacionales según las cuales un trabajador no puede aplazar y, en su caso, acumular hasta el momento de la conclusión de su relación laboral, derechos a vacaciones anuales retribuidas en ejercidos correspondientes a varios períodos de devengo consecutivos, por la negativa del empresario a retribuir esas vacaciones. Por consiguiente, no es que se hubiera vuelto a línea argumental primigenia, sino que en el supuesto particular el trabajador tenía vedada cualquier otra vía de compensación.
Trujillo, Monumento, Arcos
Fuente: Pixabay. Trujillo (Cáceres).
Pues bien, en esta evolución la STJUE d 19 de noviembre de 2019 (casos TSN y AKT) nos aporta un matiz adicional que conviene tener en cuenta. El Tribunal de Justicia resuelve aquí dos supuestos acumulados en que sendos convenios colectivos reconocían derecho a vacaciones de una duración superior a la garantizada por la Directiva 2003/88, pero sin permitir las transferencia de los periodos más beneficiosos (los que exceden de las cuatro semanas garantizadas por la Directiva) en caso de solapamiento con incapacidad temporal. Se le pregunta al TJUE no solamente si esta regla convencional es contraria a la Directiva, sino si podría aplicarse el art. 31 de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE.
A lo primero responde que no y lo sustenta en el hecho de que las garantías establecidas por el Derecho de la Unión parece extenderse únicamente a los estándares mínimos garantizados por las directivas. De ahí que, «cuando los Estados miembros conceden —o permiten que los interlocutores sociales concedan— derechos a vacaciones anuales retribuidas que exceden del período mínimo de cuatro semanas establecido en el artículo 7, apartado 1, de la Directiva 2003/88, tales derechos, así como también los requisitos para su eventual aplazamiento en caso de que el trabajador se ponga enfermo durante las vacaciones, forman parte del ámbito del ejercicio de la competencia que conservan los Estados miembros, sin que se rijan por dicha Directiva ni estén incluidos en el ámbito de aplicación de la misma (véase, por analogía, la sentencia de 10 de julio de 2014, Julián Hernández y otros, C‑198/13, EU:C:2014:2055, apartado 45)». Se crean así dos espacios diferentes dentro del derecho a vacaciones, aplicándose a las cuatro semanas garantizadas por la directiva la jurisprudencia expuesta, mientras que el segundo queda al margen del Derecho de la Unión. Nótese que podría haberse llegado al mismo resultado aplicando la jurisprudencia del TJUE vigente desde Schulte, sin necesidad de hacer esta distinción entre la parte del derecho a vacaciones «comunitario» y la parte «nacional».
Por lo que hace a lo segundo, con esta tesis de los «compartimentos estancos» es fácil de prever la respuesta: «cuando las disposiciones del Derecho de la Unión en el ámbito de que se trate no regulen un aspecto y no impongan a los Estados miembros ninguna obligación específica en relación con una situación determinada, la normativa nacional aprobada por un Estado miembro en lo tocante a ese aspecto se sitúa al margen del ámbito de aplicación de la Carta y no cabe considerar que la correspondiente situación deba apreciarse a la luz de las disposiciones de esta última».
Es cierto que el art. 51 de la Carta es claro en lo que hace a su ámbito de aplicación, pero no lo es menos que interpretaciones como la expuesta en la sentencia facilitan su inaplicación, con lo que ello comporta para la garantía de los derechos reconocidos en ella. Al margen de lo anterior, es cuestionable que una garantía creada jurisprudencialmente, la transferencia del disfrute del derecho en caso de solapamiento, no se aplique al derecho en su conjunto con independencia de su duración. El objetivo de garantía de la seguridad y salud de los trabajadores, tal y como ha sido entendido por el TJUE, es el mismo tanto si las vacaciones duran cuatro semanas o cinco. Es más, interpretaciones como la expuesta restan fuerza a la finalidad de mejora de los mínimos establecidos por la legislación europea, así como ponen en entredicho la unidad y coherencia del Derecho de la Unión. 
Nota: puede accederse a información actualizada sobre la jurisprudencia europea en https://observatoriotj.blogspot.com

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