El Tribunal de Justicia de la Unión Europea vuelve a analizar la vulneración del principio de igualdad y no discriminación en el empleo y la ocupación por motivos de religión

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea vuelve a analizar la vulneración del principio de igualdad y no discriminación en el empleo y la ocupación por motivos de religión

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STJUE de 22 de enero de 2019, Asunto C-193/17, Cresco y Markus.

Court of Justice of the European Union main building and sign (Luxembourg), por Transparency International

El principio de igualdad y no discriminación se nos presenta como una fuente inagotable de estudio y análisis desde diferentes ópticas, y el Tribunal de Justicia de la UE se ha convertido en uno de nuestros grandes aliados a estos efectos.

En esta ocasión analizamos la Sentencia de 22 de enero de 2019, Asunto C-193/17 que se dicta como consecuencia de las cuestiones prejudiciales planteadas por el Tribunal Supremo de Austria al TJUE. Para ponernos en situación, se trata de un caso en el que el Sr. Markus Achatzi es un trabajador de la empresa Cresco, agencia de detectives privados, y no es miembro de ninguna de las Iglesias contempladas en la Ley Austríaca sobre el Descanso Laboral. El trabajador considera discriminatoria la decisión de no abonarle el complemento por trabajo en día festivo por el trabajo que desempeñó el 3 de abril de 2015, día de Viernes Santo, y reclama a su empleador, por este concepto, el pago de 109,09 euros más los intereses correspondientes. Para entender mejor la conclusión del Tribunal, vamos a ver en primer lugar, la regulación del Derecho Austríaco; en segundo lugar, las cuestiones prejudiciales que plantea el Tribunal Supremo al TJUE; y por último las conclusiones que establece el TJUE en este caso.
La Ley Austriaca sobre Descanso Laboral establece en su art. 7.3 que para los miembros de las Iglesias Evangélicas de la confesión de Augsburgo y de la confesión helvética, de la Iglesia Católica Antigua y de la Iglesia Evangélica Metodista, también será festivo el Viernes Santo”; y el art. 9.5 de la misma norma establece que el trabajador que desempeñe su trabajo en un día festivo tendrá derecho, además de a la retribución a que se refiere el apartado 1 (la retribución ordinaria por trabajo realizado), a una retribución correspondiente al trabajo realizado”. Esta regulación implica que aquellos trabajadores que no pertenezcan a alguna de esas Iglesias, no tendrán derecho al día festivo, y por tanto, tampoco tendrán derecho a recibir el complemento por trabajar en ese día festivo. El Tribunal Supremo Austríaco plantea varias cuestiones:
  • La primera, si el Derecho de la UE (el art. 1 y 2.2 en su apartado a) de la Directiva 2000/78, de 27 de noviembre de 2000, relativa al establecimiento de un marco general para la igualdad de trato en el empelo y la ocupación) se opone a una legislación nacional que dispone que el Viernes Santo solo es festivo, para los miembros de las Iglesias evangélicas de la confesión de Augsburgo y helvética, de la Iglesia católica antigua y de la Iglesia evangélica metodista y que el trabajador que preste sus servicios en esa fecha, pese a ser un día festivo para él, tiene derecho, junto a la retribución correspondiente al día festivo no trabajado, a una retribución por el trabajo realizado, mientras que no sucede lo mismo con los trabajadores que no pertenecen a dichas Iglesias.
  • La segunda, si puede entenderse que la legislación austriaca supone una medida necesaria en una sociedad democrática para proteger los derechos y libertades de los ciudadanos, especialmente el derecho a la libertad de culto conforme establece el art. 2.5 Directiva 2000/78.
  • La tercera, si puede entenderse que esta regulación constituye una acción positiva y una medida específica a favor de los miembros de ciertas Iglesias para garantizarles plena igualdad en la vida profesional, y para prevenir o compensar las desventajas que se les ocasionen por motivos de religión, al concederles el mismo derecho a practicar su religión, durante el tiempo de trabajo, en una festividad importante para esa religión, del que disponen la mayoría de los trabajadores en virtud de otra disposición nacional, ya que las festividades de la religión que profesan la mayoría de los trabajadores son por lo general días no laborables.
  • La cuarta y última pregunta que se plantea al TJUE es si el art. 21 de la Carta de losDerechos Fundamentales de la UE, en relación con la Directiva 2000/78, llevaría a que el empresario tuviera que conceder a todos los trabajadores el derecho al día festivo o a la contraprestación económica específica, o si la legislación debe quedar inaplicada en su totalidad, de forma que no se pueda reconocer el derecho al festivo Viernes Santo a ningún trabajador.
1.- Sobre la primera y principal cuestión, el TJUE considera que esa legislación nacional produce el efecto de tratar de diferente manera, en función de la religión, a situaciones análogas. Y es que a estos efectos, hay que tener en cuenta, además, que la concesión de este día festivo no estaba sujeto al requisito de que el trabajador cumpliera ese día con una obligación concreta derivada de la practica de sus creencias, de forma que la concesión solo depende de la pertenencia formal de dicho trabajador a alguna de las Iglesias establecidas en la norma, por lo que podrán dedicar ese día, por ejemplo, al descanso o al ocio en general. Por tanto, la situación de ese trabajador no se diferencia de la de los demás que desean disponer de un periodo de descanso o de ocio en un Viernes Santo.
2.- Respecto a la segunda cuestión, nos recuerda el Tribunal Europeo que el concepto de religión debe interpretarse en el sentido de que abarca, tanto el hecho de tener ciertas convicciones, como la manifestación publica religiosa, por lo que, el objetivo perseguido por el legislador austríaco se encontraría, en este sentido, dentro los objetivos establecidos en el art. 2.5 Directiva 2000/78. Ahora bien, hay que destacar que la norma nacional toma en consideración la posibilidad de que los trabajadores que no pertenecen a las Iglesias contempladas en la Ley de Descanso Laboral, y más allá de los descansos establecidos en esa norma, tengan el derecho de ausentarse de su trabajo durante el tiempo necesario para celebrar ciertos ritos religiosos. Por tanto, teniendo en cuenta esta previsión, no puede considerarse que la medida controvertida, en este caso, tenga el carácter de necesaria en el sentido que establece la Directiva.
3.- En relación con la tercera pregunta, tampoco considera el TJUE que la medida compense una desventaja ocasionada por una determinada pertenencia a una Iglesia, ya que la norma concede un descanso a los miembros de unas concretas Iglesias, mientras que los trabajadores que profesan otras religiones, cuyas fiestas importantes no coinciden con los días festivos establecidos en el artículo 7, apartado 2, de la Ley sobre el Descanso Laboral Austríaca, en principio solo pueden ausentarse de su trabajo para celebrar los ritos religiosos correspondientes a esas fiestas en virtud de una autorización otorgada por su empleador en virtud de su deber de asistencia y protección.
4.- Respecto a la cuarta y última cuestión prejudicial, el Tribunal nos recuerda que una Directiva no puede, por sí sola, crear obligaciones a cargo de un particular, y que, por tanto, corresponde a los Jueces y Tribunales nacionales resolver en qué medida un precepto nacional puede interpretarse conforme a la Directiva 2000/78 sin llevar a cabo una interpretación contra legem de dicho precepto nacional (Sentencia de 11 deseptiembre de 2018, C-68/17). Ahora bien, si se llega a la conclusión de la que la disposición no puede interpretarse conforme a la Directiva, como es el caso, el Tribunal nacional queda obligado a garantizar una protección jurídica a los trabajadores conforme al art. 21 de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. Hasta que el legislador nacional adopte las medidas para eliminar la regulación discriminatoria, el empresario deberá reconocer a los trabajadores que no pertenezcan a esas Iglesias, el derecho a un día festivo, o al complemento económico correspondiente, si van a trabajar en ese día concreto.
En conclusión, al Sr. Markus Achatzi se le ha vulnerado el derecho a la igualdad de trato en su trabajo en su vertiente de discriminación directa por motivos de religión, por lo que tendrá derecho al cobro de los 109,09 euros más los intereses correspondientes.
Amanda Moreno Solana

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